Palabras de un corazón en silencio

Palabras de un corazón en silencio

Viendo el techo me abrazo a mi peluche y escucho cada nota del silencio que es mi fiel compañero. Hay días que le pude entender, pero no sé qué pasó, pero eso ya murió.

Sé que quiere decir algo, pero no logro comprender nada, son simples señas de manos que no logró captar. Y ya sé que dirás que es porque no tengo ni ojos, ni oídos, ni boca, ni manos y pies. Pero estás equivocado, si tengo de todo y mi dueña siempre se une a mí y me apoya en todo lo que deseo decir, oír, ver, tocar y alcanzar. Pero en las últimas semanas todo ha cambiado y no veo luz al final del túnel.

corazon roto

¿Qué me está pasando en silencio?

Todo se ve diferente, todo huele diferente, todos son desconocidos para mí; estaré en un mundo paralelo o simplemente es que me estoy alejando en la distancia para nunca regresar. Siento que somos dos en uno; uno que lucha por sonreír y ser feliz, y este que parece que domina todo y quiere quedarse en el vacío, en la soledad y separarse de todo lo que el otro yo si quiere ser parte.

Aún tengo ráfagas de saber cómo era yo antes, pero de esto ya es meramente solo ráfagas en los recuerdos. Parece tan lejos, que siento que ya ni me pertenecen y por mucho que lo desee no volverán.

Todo gira y continúa en cambio yo estoy ahí, pero a la vez no lo estoy. Pasan a mi lado y no se dan cuenta que lloro, que grito, que pido ¡AUXILIO!, es como que no existo o simplemente no tengo derecho a que me vean.

Me comunican mensajes que pienso que los he interpretado bien, pero en microsegundos surgen reacciones, movimientos, palabras, sonidos y sensaciones que me dejan claro que lo volví a interpretar mal. No es con intención, es que definitivamente son palabras desconocidas para mí y creo que es que me está prohibido vivirlo, verlo, sentirlo, amarlo y desearlo.

Siempre tuve la idea que yo era muy muy muy grande; y que aunque seguían entrando otros dentro de mí, como yo mismo dentro de otros como yo, pero ajenos de mi dueña.  Son 46 años que me tomé para darme cuenta que, aunque era feliz y agradecido por tantos sentimientos y emociones recibidas por mis otros visitantes, seguía sintiéndome solo, triste y mirando al horizonte esperando que este tan esperado llegara.

… Sigo esperando por ti

No sabía si llegaría, y si llegaba cómo sabría que era él a quien yo esperaba; pero igual seguí aquí esperando, pero ya me doy por vencido, no llegará. No está destinado para mí.

Un día todo empezó a oler con más color, todo empezó a verse con más aromas irreconocibles, sensaciones y emociones como una montaña rusa sin frenos paseaba de punta a punta dentro de mi espacio; ¿Será que llegó?, ¿Será que es él quien por tantos años espere?

Tenía que arriesgarme, ¿Qué podía perder? ¿Que no lo fuera y me volviera a quedar solo? o ¿Que si fuera y terminarían mis días de soledad por lo que me restará de latir?, no tenía nada que perder, y sí mucho por ganar.

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Los siguientes días, más días, hasta convertirse en meses, experiencias nuevas reinaban dentro de mí. Me sentía como una olla llena de agua que poco a poco subía la temperatura, bolitas pequeñas se iban formando en mayores, y con el pasar todo empezó a girar en diferentes direcciones hasta el punto de lograr temperaturas elevadas jamás vividas y sin saber que existían, giros y brincos de un lado al otro que eran tan fuertes y hermosos que chapoteaba queriendo salir por gotas 💦; ¿Que estaba pasando? ¿Cómo se llamaba esto? ¿Sería eterno? Nunca conseguí las respuestas a mis preguntas, pero no deje de dar y dar y dar vueltas, eran sensaciones nuevas, peligrosas, agradables, habían ráfagas de exaltación como otras de serenidad y soledad con chispas de vacío.

Pero un día todo volvió a cambiar, esas corrientes de agua se fueron deteniendo hasta volver al frío y la quietud …. ¡No! ¡No! ¡No! Gritaba fuerte “no te vayas” pero ya no había nadie para responder. ¿Será que no grité suficiente? o ¿Será que era demasiado hermoso para yo merecerlo?.

Todo fue real, lo sé. Todo lo viví, lo sé. Todo se fue, también lo sé.

Regreso al mismo techo, al mismo lugar con mi amigo silencio y mi amiga soledad que me esperaban con la gran certeza de que regresaría igual como me fui.

Sé que no lo soñé, sé que fue real, solo que como siempre no pudo ser para mí y no se quedó conmigo todo el tiempo que hubiera deseado.

Otra vez mi techo, y ahora con un nuevo peluchito más peludo y suave, pero peluche al fin y al cabo. Él sí sé que no me abandonará.

A mis alrededores hay mucha tormenta y truenos y medio me asomo y lo que siento es oscuridad, tristeza, angustias, agobios, frustraciones, tanto pero tanto revuelo que me hace sentir ausente de todo y todos … ¿Todo sucedió o solo lo construí en sueños? … mejor me quedo aquí solo, con mi techo, mi amiguito con pelos y esperaré; seguro algo diferente deberá suceder.

El 💔 de Nana

MI_MUNDO_Y_YO_2